La Misericordia Que DIOS Da y que Reclama

LA MISERICORDIA QUE DIOS DA Y QUE RECLAMA

Os. 6, 5-6 _ Mt. 9, 9-13.

¿Qué haré de ti Judá y Qué haré de ti Efraín?

“Misericordia es como la nube mañanera, como el rocío de la madrugada que se evapora. Por eso os herí por medio de profetas, os condené con palabras de mi boca. Quiero misericordia y no sacrificios; conocimiento de Dios más que holocaustos. “Hay quienes actúan con Dios como una hija que da un precioso regalo a la mamá el día de la madre y luego se va sin permiso. Aquel regalo se convierte en dolor cada que la madre lo mira..

Dice el Rey David: “Los sacrificios no te satisfacen, pero un corazón quebrantado y humillado tu no lo desprecias Señor”. Salmo 50

Esta misericordia que Dios reclama se resume en amor a Dios y al Prójimo.

Dios es amor y nos ama hasta el extremo, manifestado en la entrega de su amado Hijo, en su amor, nos ha hecho sus hijos a precio de la sangre de Jesús.

A Dios no se lo vive, si no se lo recibe y no se recibe si no se tiene limpio el corazón, el sol brilla para todos e ilumina toda la faz de la tierra y solo se convierte en llama cuando encuentra un cristal que concentre su calor, permitiendo que el rayo de luz pase a través suyo para encender la hoguera; así mismo el amor de Dios, su luz y su calor existen para todos, pero  necesita corazones limpios y bien dispuestos, para recibir y dejar traslucir la luz del Espíritu de Dios, y que así la reflejen encendiendo en el prójimo el amor a Dios. Hay corazones fríos, como de hielo, que no se dejan encender.

Dejémonos encender, acogiendo el amor de Dios, cumpliendo su palabra, su divina voluntad.


La Bondad y el Amor del Señor dura por siempre

El Amor de Dios nunca muere, es más estable que el sol, pero a veces las nubes del pecado no lo dejan llegar hasta el fondo del corazón del ser humano.

En la persona humana, el amor a Dios hay que cultivarlo, igual que algunas flores que si no se cultivan son ahogadas por la maleza.

Como el sol hace retroceder las tinieblas, ante Dios retrocede el dolor, el miedo, la tristeza; les dice Jesús “les traigo la paz” y “ellos se llenaron de alegría”.

 

Luis Duván Pérez Aguirre Pbro.

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Parábola del Hijo Pródigo y el Padre Misericordiso

Lc 15, 1-13, 11-32, Mt 9, 10-13

 

“No son los sanos los que necesitan médico, sino los enfermos.” “No he venido a buscar a los justos, sino a los pecadores” y lo somos.


Jesús busca a los pecadores para darles a conocer su mensaje que los transforme. Su virtuosidad contagia. Es como el médico verdadero, competente, que atiende a sus pacientes para sanarlos; de todo vicio y maldad, te puede sanar el Señor. En la parábola del Hijo Pródigo y el Padre Misericordioso nos revela el Amor de Dios Padre Creador que ama como padre y madre.

Dios es nuestro Padre y esto tiene que llenarnos de alegría.


La expresión “EN LA CASA DE MI PADRE” es igual a FIDELIDAD; “ABUNDANCIA DE PAN”, en la parábola es igual a Gl. 5, 19.


PEDIR LA “HERENCIA”, es decirle tu haz muerto para mi, de ahora en adelante haré lo que yo quiera. Dios da libre albedrío, se establece una lejanía que puede ser espiritual, afectiva, física o las tres cosas a la vez, y se derrocha la vida, se pierde el tiempo, se desperdician las cualidades.

Algunas personas están cerca de Dios físicamente, por ejemplo cerca del Sagrario, pero lejos de El afectiva y espiritualmente.

A ellas les dirá el Señor:

“Este pueblo me honra con los labios pero su corazón, está lejos de mi”. Mc. 7,6.

Esta puede ser para ti la queja de Dios, que aparece en el libro del apocalipsis: “Haz dejado enfriar tu primer amor.”

En este sentido cada uno puede estar reflejando alguna lejanía como hijo pródigo y a cada uno Dios le está llamando y esperando.

CUIDAR CERDOS en el contexto de la parábola, significa impureza, aquel quiere la aguamasa, “El pecado lleva a los humanos a vivir como animalitos, pierden la dignidad: violencia, adulterio, fornicación, odio, divisiones, idolatría, calumnias, y toda forma de pecado sin arrepentimiento, nos priva del amor de Dios y de sus regalos y hacen que Jesús exclame “no está bien echar el pan de los hijos a los perros”.

LA BUENA NOTICIA ES ESTA:

Puedes volver, Tu Padre te espera, y los pasos del retorno son los mismos del Hijo Pródigo del Evangelio y esos mismos son los pasos para una verdadera confesión:

1. Reflexiona entrando en ti, interioriza y examínate.

2. Me levantaré, cambiaré. Parte de un verdadero propósito

3. Iré, volveré, yo desharé el camino.

4. Le diré: es el reconocimiento verbal y sincero.

5. El actuar: Acudir a los Sacramentos, fidelidad a la palabra, hacer caridad, encuentro con la Eucaristía y viene la fiesta y la misión.


Desde el amor de nuestro Padre Celestial y en el Nombre de Jesús te digo: Dios te busca y te llama, vuelve a El de todo corazón y con toda el alma y encontrarás descanso, alegría y paz en el.


Pbro. Luis Duván Pérez Aguirre

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Oración por Sanación de las Heridas Emocionales

 

Ponte en la presencia de Dios y pide perdón por todos tus pecados.

Clama al Señor pidiendo para ti, en el nombre de Jesús, la asistencia del Espíritu Santo.

 

Que no haya duda en tu interior, en tu mente, en tu alma, en tu corazón; acerca de la presencia de Jesús Vivo y de su poder sanador hoy.


Padre Eterno, en el Nombre de tu Hijo Jesucristo me presento delante de ti. Con tu Santo Espíritu, con su Divina Luz ilumíname y descubre Señor las heridas que hay en mi corazón, sáname Señor, en el Nombre de Jesús.

Señor Jesús, que tu misericordia me invada, te doy gracias por mi existencia, tu me haz creado, dígnate Señor acompañarme en el itinerario de mi vida, hoy, desde el comienzo de mi concepción hasta el momento presente.


Sáname Señor de toda herida que haya alcanzado mi corazón emocional, que haya afectado mí sensibilidad, mi memoria, mi imaginación, mi voluntad, mi alma, mi cuerpo, mi ser; libérame de toda atadura, de toda cadena que me tenga esclavo.

Deseo ser libre Padre Eterno, por tu Santo Espíritu, para poder entregarme alegremente a tu servicio y para ayudar a mis hermanos.


Jesús mi Señor: para Gloria del Padre Eterno, yo me entrego completamente a ti, en mente, cuerpo , alma, espíritu y corazón, con todos mis sentidos, con todo mi ser, con todo lo que soy, con todo lo que hago, con todo lo que tengo, tuyo soy, te pertenezco.


Señor Jesucristo, Tú eres el Hijo de Dios, nacido de la Virgen María; gracias porque entregaste tu vida en la Cruz, y con tu Sangre nos rescataste; haz resucitado y vives con nosotros y quieres llevarnos a tu Gloria Eterna.


Dios de Misericordia y de Bondad, eres Dios de Perdón, porque eres el Amor, te pido perdón por todos mis pecados, de todo corazón.


Padre Eterno por el poder de tu Hijo Jesús, por su Nombre, por su Sangre Redentora y por su Santa Cruz, por el poder de tu Santo Espíritu, por las Heridas de sus manos, de sus pies y de su costado; por la agonía de Cristo en el huerto y en la Cruz, por el Dolor emocional que Cristo padeció viendo el sufrimiento de su Santísima Madre.


Yo te pido Señor, libérame y sáname en las profundidades de mi ser, hasta mis raíces.


Libérame y sáname de todo el mal que hay en mí y que tu conoces Señor, libera mi inconsciente, libera mi subconsciente, libera mi conciencia, de todo aquello que me haya podido herir, en mi amor, voluntaria o involuntariamente.


Libérame y sana mi espíritu de todo sentimiento egoísta.


Libérame y sana mi espíritu de todo orgullo de autosuficiencia, de juicios temerarios.


Libérame y sana mi memoria Señor; libera y sana mi memoria del recuerdo doloroso, de la historia de todo aquello que ha causado aflicción en mi alma.


Libérame y sáname Señor, de toda duda a cerca de tu Amor, de lo que me hace dudar de tu bondad, de tu misericordia con la cual me perdonas.


Libérame y sana mi voluntad, de toda debilidad; Ayúdame Señor a renunciar a lo que sea necesario para poder hacer el bien y rechazar el mal.


Libera mi corazón y sánalo de toda ansiedad, de toda angustia, de todo miedo, temor, de toda fobia que me mantiene encerrado, que me aprisiona.


Ayúdame y libera en mi Señor la capacidad para perdonar. A quienes me han hecho daño, consciente o inconscientemente, les perdono de corazón por siempre y sin condición, en el Nombre de Jesús nuestro Señor.


Señor Jesús visita a quienes yo he ofendido; a quienes yo he herido, visítales con Tu Santo Espíritu; a quienes herí con palabras, con gestos, con actos, con ofensas, toca sus corazones y sánales; libérales, para que ellos también me puedan perdonar.


Padre Eterno, sáname y libérame de todo aquello que me ata, por no haberme aceptado así como soy, como nací: con mi sexo y mis rasgos físicos, con mis debilidades, con mis incapacidades, con mi carácter, con mi temperamento, con mi cobardía.


Te doy gracias Señor, por la liberación y sanación que tu me das ahora; gracias por Tu Amor, yo se que Tu estas aquí, que haz tocado mi ser; Yo creo en tus promesas Jesús, son verdaderas; haz dicho “Todo lo que pidáis al Padre, en Mi Nombre, sea lo que fuere, yo lo haré”. En ti confío Padre Eterno, en ti confío Jesús y Espíritu Santo, te alabo Trinidad Santa, te exalto eternamente.


A ti María Santísima Madre Celestial, gracias, por ser mi Madre intercesora, mi compañía. Amén.

 

 


SANTO ROSARIO

 

EL SANTO ROSARIO

¿Por qué se debe rezar el Santo Rosario?

“La familia que reza unida, permanece unida”

Las diferentes advocaciones de la Virgen, se han referido al rezo diario del Santo Rosario en las sagradas familias, aquí tenemos la protección de María santísima. La historia cuenta que en el año 1208, María, la Madre de Dios, instruyó personalmente a Santo Domingo, a través de una visión, de cómo rezar el Rosario y le dijo que propagara esta devoción a todas las naciones y la utilizara como “arma poderosa” en contra de los enemigos de la Fe. Se ora a la Madre de Dios, en acción de gracias por los favores recibidos, se pide por alguna necesidad, o por el alma de un ser querido; debemos  rezar también por la conversión de los pecadores. Cabe destacar que no hay que rezarlo por rezarlo, hay que meditarlo, hay que sentir cada palabra que se dice en las oraciones: Ave María y Padre Nuestro.

¿Qué Gracias obtengo por el rezo diario del Santo Rosario?

La virgen María hizo a Santo Domingo 15 promesas para aquellos que acostumbren al Santo Rosario diario, unas de ellas son: recibir cualquier gracia que se pida; tendrá protección y grandiosos beneficios, se librará del vicio, se librará de los pecados, hará que germinen las virtudes, las almas no perecerán,  no serán oprimidos por la desgracia, se convertirán, no morirán sin los sacramentos y muchas bendiciones de nuestra venerada Madre. Así que lo invitamos a que practique la devoción al Santo Rosario, para que se haga merecedor de las bondades y del amor de María Madre de Dios.

¿Cómo se empieza a rezar el Santo Rosario?

Señal de la cruz: Por la señal de la Santa Cruz †, de nuestros enemigos †, líbranos Señor Dios nuestro †.

ACTO DE CONTRICCION:

Es importante a la hora de iniciar el Santo Rosario, que reconozcamos nuestros pecados y le pidamos a Dios que nos aparte las tentaciones……

Jesús, mi Señor y Redentor: Yo me arrepiento de todo corazón, de todos los pecados que he cometido hasta hoy; y me pesa de todo corazón porque con ellos he ofendido a Dios tan bueno. Propongo humildemente no volver a pecar y confió en que, por tu infinita Misericordia, me has de conceder el perdón de mis culpas y me has de llevar a la vida eterna.  AMEN.

En cada cuenta grande se reza un Padre Nuestro (1 por cada misterio)

PADRE NUESTRO

Padre Nuestro, que estas en el Cielo, Santificado sea tu Nombre, venga a nosotros tu Reino, hágase tu voluntad en la tierra como en el Cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden, no nos dejes caer en tentación y líbranos del mal. AMEN.

En cada cuenta pequeña se reza el Ave María. (10 por cada Misterio)

AVE MARÍA

Dios te salve María; llena eres de gracia, el Señor es contigo; Bendita eres entre todas las mujeres y Bendito es el  fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. AMEN.

Al terminar cada misterio se reza el Gloria:

GLORIA

Gloria al Padre, gloria al Hijo y gloria al Espíritu Santo, Como era en el principio, ahora y siempre por los siglos de los siglos… AMEN.

JACULATORIAS

María, Madre de Gracia, Madre de Piedad y Madre de Misericordia, en la vida y en la muerte, ampáranos gran señora.

Oh, Jesús mío perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno y lleva al cielo a todas las almas, especialmente las más necesitadas de tu infinita Misericordia.

Al finalizar se reza “Dios te Salve” y se concluye con el Credo.

CREDO

Creo en Dios, Padre Todopoderoso, Creador del Cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo su único Hijo, Nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de la Santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado, descendió a los infiernos, al tercer día resucitó entre los muertos; subió a los cielos y esta sentado a la derecha de Dios Padre Todopoderoso. Desde allí a de venir a juzgar a vivos y muertos. Creo en el Espíritu Santo, la Santa Iglesia Católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna. AMEN.

LOS MISTERIOS

Es muy importante que no solo leamos los misterios aquí contemplados, es necesario  que se tenga a la mano la Sagrada Biblia y  con ella nos dispongamos a meditar, lo que se nos dice en cada misterio, reflexionándolo, haciéndonos participes de cada uno.

Misterios Gozosos (lunes y sábados)

1. La Anunciación del Hijo de Dios. -Lc.26-38

2. La Visita de María a su prima Santa Isabel. -Lc.1, 39-45

3. El Nacimiento de Jesús. – Jn 1,14

4. La Presentación del Niño Jesús en el templo. – Lc. 2, 22-35

5. La Pérdida y hallazgo del Niño Jesús en el templo. Lc. 1, 42-52

Misterios Dolorosos (martes y viernes)

1. La Agonía de Jesús en el huerto. – Mt. 26, 40-41

2. La Flagelación de nuestro Señor Jesucristo. –Jn 19, 1-14

3. La Coronación de espinas.- Jn 19, 1-4

4. Jesús carga la cruz. – Jn 19, 16-17

5. La Crucifixión de Nuestro Señor Jesucristo. – Lc. 23, 33-34

Misterios Gloriosos (miércoles y Domingos)

1. La Resurrección de Nuestro Señor Jesucristo. –Lc. 1, 26-38

2. La Ascensión del Nuestro Señor al Cielo. – Mc, 16-19

3. La Venida del Espíritu Santo.- Hch. 2,4

4. La Asunción de la Virgen María. -Salmos 45,14

5. La Coronación de la Virgen María.- Ap. 12,1

Misterios Luminosos (jueves)

1. El Bautismo de Jesús en el Jordán. –Mc. 1, 9-10

2. La Autorrevelación de Jesús en las bodas de Canaán. – Jn. 2, 1-12

3. El Anuncio del Reino de Dios invitando a la conversión. Mc 1, 14-15

4. La transfiguración de Jesús en el monte Tabor. –Lc 9, 28-35

5. La institución de la Eucaristía.- Jn 6, 53-54

Acompañemos el rezo del Santo Rosario, con una buena confesión, con participación de la Santa Misa todos los Domingos, haciendo obras de caridad, leyendo y reflexionando las Sagradas Escrituras y alejándonos del pecado.

 

Pbro. Luis Duván Pérez Aguirre

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