Guía Práctica Para Estar En Oración Ante La Divina Eucaristía

GUÍA PRÁCTICA PARA ESTAR EN ORACIÓN ANTE LA DIVINA EUCARISTÍA

ORAR: Orar es estar amorosamente con Dios, como el niño o la niña están con la más tierna madre comunicándose amor, aunque muchas veces no se haga con palabras. La oración no es cuestión de palabras, sino de amor. Es un dialogo amoroso.

1. SALUDO: Estas delante de Jesús, el Rey Eterno. Arrodíllate, pues dice la Escritura “ante El, toda rodilla se doble en el cielo y en la tierra”, toma conciencia de esta maravillosa verdad: estás ante la presencia Divina del Rey Eterno, salúdalo con amor.

2. ORACIÓN DE PROTECCIÓN: Por la señal de la Santa Cruz…..Amén

Entrega: Yo me coloco en la presencia de Jesucristo y me someto a su señorío. Me pongo “la armadura de Dios, para que en el día malo pueda resistir y permanecer firme a pesar de todo”. (Ef.6, 10-11). Me mantengo firme; tomo “la verdad como cinturón, la justicia como coraza”. (Ef.6, 14). Yo llevo el escudo de la fe; así podre atajar las Flechas incendiarias de los ángeles caídos (Ef.6, 16).

Acepto “la salvación y la Espada del Espíritu Santo o sea la Palabra de Dios” (Ef. 6, 17). Me calzo las sandalias del Divino Maestro para anunciar el Evangelio de la paz y me coloco la Corona de Espinas como casco.

Sellamiento con la Sangre de Jesús:
En el Nombre Poderoso de Nuestro Señor

Jesucristo, yo clamo humildemente su Preciosísima Sangre sobre mí, sobre este lugar; en el aire, la atmósfera, el agua, el fuego, la tierra, lo subterráneo, los abismos, el bajo mundo y todos sus frutos a mi alrededor. Sello en la Preciosa Sangre de Jesucristo, mi alma, mi espíritu, mi mente y mi cuerpo, mi pasado, presente y futuro; todo lo que soy, lo que hago, lo que tengo; sello el Norte, el Sur, el Oriente y el Occidente, la puerta de los abismos, lo alto y lo profundo, lo ancho y lo largo, este lugar y a todos los presentes, mi familia y asociados, nuestros lugares, posesiones y fuentes de ayuda en la Sangre de Jesús. Amén.
Padre Nuestro que estás en el Cielo…

3. PIDE PERDÓN POR TUS PECADOS Y PERDONA A QUIEN TE HAYA OFENDIDO: Dedica el tiempo suficiente para purificarte. Repasa si tienes resentimientos si alguien te ofendió y dile mentalmente: yo te perdono en el Nombre de Jesucristo, y que Dios te bendiga.

Examínate, si en tu examen encuentras pecados graves, debes buscar un confesor y empezar una vida nueva.

4. SILENCIAMIENTO: Presenta al Señor tu cansancio, tus preocupaciones, tus dificultades o alguna impaciencia que has tenido hace poco.

Siéntate bien: endereza la espalda y la cabeza y deja caer los hombros hacia atrás y te vas a silenciar en tu mente y corazón, delante de Jesús.

Imagínate como un tierno bebé o una tierna bebé y que Jesús, así como lo pintan en la imagen de Jesús de la Misericordia, te toma en brazos y tu descansas en El y El te trata con la ternura de la más amorosa madre. Jesús te dice, descansa en Mi, yo haré con mis brazos una cunita para ti.

Ahora imagina que Jesús acariciándote te va orientando el ejercicio para silenciarte: suelta las tensiones de la frente y deja descansar tus ojitos, suelta todas las tensiones de la carita; imagina como Jesús te acaricia y te dice de nuevo: descansa tus ojitos en Mi, descansa tu carita, suelta las tensiones del cuello y de la nuca, mucho más, deja descansar los hombros, déjalos caer, abandona tus brazos en mi, abandona todas tus tensiones. Este es un ejercicio que haces con Jesús, bajo la guía del Espíritu Santo.

Entrega todas las tensiones del tórax y del abdomen, deja descansar las manos y los deditos de las manos, suelta las tensiones de las piernas, de las rodillas, de los músculos gemelos y de los pies.

Entrégale tu corazón a Jesús; Jesús le dice a tu corazón que no tenga prisa, que esté tranquilo.

Ahora Jesús te dirá: dame otros regalos; regálame tus preocupaciones y regálame tus malestares como ofrenda de amor; Preocupaciones por tu propia salud, preocupaciones por la salud de la familia, preocupaciones laborales, porque se tiene trabajo o porque no se tiene; dificultades en el estudio, dificultades en la familia o con otras personas, otras preocupaciones o malestares, todo entrégalo amorosamente a Jesús. “Fíate de El y hallarás los deseos de tu corazón”

5. PEDIR EL ESPÍRITU SANTO: Ahora Jesús quiere entregarte su Santo Espíritu; recordando el episodio donde Jesús resucitado, soplando sobre los discípulos les dijo: “Recibid el Espíritu Santo”; imagina que también el Señor Jesús sopla sobre ti, para que recibas el Espíritu Santo, y en brazos de Jesús, toma el aire profundamente por la nariz y lo vas soltando lentamente por la boca, entreabriendo los labios, sin perder de vista a Jesús, mientras repites: ven Espíritu Santo; haz el ejercicio de respiración unas 10 veces.

Pide el Espíritu Santo en el Nombre de Jesús, puedes ir cantando mentalmente un himno al Espíritu Santo con amor y devoción.

Ahora disfruta de esa presencia del Espíritu del Señor, siente que te arropa el Espíritu Santo, con su ternura, con su amor, que te llena de paz, de alegría y de gozo, que te entrega el don de la piedad, el don de adora, el don de la contemplación de Jesús. El Espíritu Santo te iluminará otras cosas y te dará consolaciones; El te indicará el camino, te guiará, conforme a la promesa de Jesús “ No pueden decir Señor, Señor si no es bajo la guía del Espíritu Santo”. “El Espíritu Santo les guiará a la verdad plena.

6. CONTEMPLAR: Ahora podrías otra vez arrodillarte, quedarte en adoración, contemplando a Jesús; se trata de mirarlo a El, si estas ante el Santísimo debes mirar la Hostia; El te esta contemplando desde la Hostia, te envía ternura y amor. Los rayos de la Luz Divina del Señor, te bañan; Jesús te mira, míralo tu también, envíale amor desde tu corazón. Jesús también te sonríe y te arropa con su Divino Amor.
Si pasas a otro punto, luego puedes volver a contemplar.

7. ORAR CON LA BIBLIA: Abre tu Biblia, lee y medita de un evangelio, de la carta de algún apóstol o un Salmo; lee despacio, saboreando las palabras. Descubre lo que quiere decirte Dios, luego respóndele en oración y asume un compromiso.

8. ALABANZA Y ACCIÓN DE GRACIAS: Alabar es decirle cosas bonitas al Señor, como quien ama mucho: Gracias Señor por tu inmenso amor, yo te alabo Padre Eterno por tu infinita ternura, por tu misericordia, “ porque haz hecho todas las cosas con sabiduría y amor”; tu obra es perfecta, bella y ordenada…(así podemos estar mucho rato, alabando a Dios con y por la creación). Podrías continuar así: yo quiero decirle a todas las flores del universo que te alaben a Ti Señor, que exhalen sus aromas, que presenten sus mejores galas, sus colores y formas, para adorar al Rey de la creación, al Hacedor, a quién les dio la vida. Yo quiero ofrecerte Señor, en este momento, un ramillete de flores recogidas de todo el universo y en ellas coloco también mi corazón, que sea como una rosa perfumada, pura y tierna en alabanza a Tu Santo y Divino Nombre.

Continua con tus propias palabras y con los sentimientos que el Espíritu Santo te inspira, pero recuerda que debe ser con amor, como dice Santa Teresa: “ No se trata de hablar mucho, sino de amar mucho..”

Continua con tus propias palabras y con los sentimientos que el Espíritu Santo te inspira, pero recuerda que debe ser con amor, como dice Santa Teresa: “ No se trata de hablar mucho, sino de amar mucho..”

(Puedes seguir con las aves) Las aves ,Señor, cantan sus trinos alegres y sonoros. Quiero ofrecerte el cantar de las aves del mundo entero, como una sinfonía de alabanza a tu gloria y quiero también en este momento cantarte con amor( cántale una canción que te guste. En silencio si estas adorando donde se pide silencio, cántale al Señor, con todo el sentimiento, la elocuencia del alma y del corazón).
Preséntale también al Señor, con amor, todos los motivos que tienes para darle gracias.

9. PETICIONES: Pide a Dios por la Iglesia Universal, por el Papa, por los Obispos, por los Sacerdotes, por la Parroquia, por tus intenciones particulares, por los gobernantes, por la familia, por los que sufren, por la paz, por quienes te piden oración.
Todas estas intenciones se presentan a Dios Padre en el Nombre de Jesucristo, por intercesión de la Virgen María.
Podrías volver a otro rato de contemplación. Mirar a Jesús y sentir que El te mira y cantarle algún himno o salmo que puedes escoger en el cantoral.

10.DESPEDIDA:

Al terminar te arrodillas de nuevo y te despides con una profunda adoración a Jesús.

Hay otras formas. Déjate conducir por el Espíritu Santo.

Y recuerda! Lo más importante es amar a Jesús.

Repito: “No se trata de hablar mucho, sino, de amar mucho”.

Trata de memorizar los pasos para Orar ante la Divina Eucaristía:
  1. Saludo.
  2. Oración de Protección.
  3. Pedir protección y perdonar.
  4. Silenciamiento.
  5. Pedir el Espíritu Santo.
  6. Contemplar.
  7. Orar con la Biblia.
  8. Alabanza y Acción de Gracias.
  9. Peticiones. Padre Nuestro. Ave María.
  10. Despedida.

ORACIÓN PARA SANAR LAS HERIDAS EMOCIONALES

Ponte en la presencia de Dios y pide perdón por todos tus pecados.

Clama al Señor pidiendo para ti, en el nombre de Jesús, la asistencia del Espíritu Santo.

Que no haya duda en tu interior, en tu mente, en tu alma, en tu corazón; acerca de la presencia de 

Jesús Vivo y de su poder sanador hoy.

Padre Eterno, en el Nombre de tu Hijo Jesucristo me presento delante de ti. Con tu Santo Espíritu, 

con su Divina Luz ilumíname y descubre Señor las heridas que hay en mi corazón, sáname Señor, 

en el Nombre de Jesús.

Señor Jesús, que tu misericordia me invada, te doy gracias por mi existencia, tu me haz creado, 

dígnate Señor acompañarme en el itinerario de mi vida, hoy, desde el comienzo de mi concepción 

hasta el momento presente.

Sáname Señor de toda herida que haya alcanzado mi corazón emocional, que haya afectado mí 

sensibilidad, mi memoria, mi imaginación, mi voluntad, mi alma, mi cuerpo, mi ser; libérame de toda 

atadura, de toda cadena que me tenga esclavo.

Deseo ser libre Padre Eterno, por tu Santo Espíritu, para poder entregarme alegremente a tu 

servicio y para ayudar a mis hermanos.

Jesús mi Señor: para Gloria del Padre Eterno, yo me entrego completamente a ti, en mente, 

cuerpo , alma, espíritu y corazón, con todos mis sentidos, con todo mi ser, con todo lo que soy, con 

todo lo que hago, con todo lo que tengo, tuyo soy, te pertenezco.

Señor Jesucristo, Tú eres el Hijo de Dios, nacido de la Virgen María; gracias porque entregaste 

tu vida en la Cruz, y con tu Sangre nos rescataste; haz resucitado y vives con nosotros y quieres 

llevarnos a tu Gloria Eterna.

Dios de Misericordia y de Bondad, eres Dios de Perdón, porque eres el Amor, te pido perdón por 

todos mis pecados, de todo corazón.

Padre Eterno por el poder de tu Hijo Jesús, por su Nombre, por su Sangre Redentora y por su 

Santa Cruz, por el poder de tu Santo Espíritu, por las Heridas de sus manos, de sus pies y de 

su costado; por la agonía de Cristo en el huerto y en la Cruz, por el Dolor emocional que Cristo 

padeció viendo el sufrimiento de su Santísima Madre.

Yo te pido Señor, libérame y sáname en las profundidades de mi ser, hasta mis raíces.

Libérame y sáname de todo el mal que hay en mí y que tu conoces Señor, libera mi inconsciente, 

libera mi subconsciente, libera mi conciencia, de todo aquello que me haya podido herir, en mi 

amor, voluntaria o involuntariamente.

Libérame y sana mi espíritu de todo sentimiento egoísta.

Libérame y sana mi espíritu de todo orgullo de autosuficiencia, de juicios temerarios.

Libérame y sana mi memoria Señor; libera y sana mi memoria del recuerdo doloroso, de la historia 

de todo aquello que ha causado aflicción en mi alma.

Libérame y sáname Señor, de toda duda a cerca de tu Amor, de lo que me hace dudar de tu 

bondad, de tu misericordia con la cual me perdonas.

Libérame y sana mi voluntad, de toda debilidad; Ayúdame Señor a renunciar a lo que sea 

necesario para poder hacer el bien y rechazar el mal.

Libera mi corazón y sánalo de toda ansiedad, de toda angustia, de todo miedo, temor, de toda 

fobia que me mantiene encerrado, que me aprisiona.

Ayúdame y libera en mi Señor la capacidad para perdonar. A quienes me han hecho daño, 

consciente o inconscientemente, les perdono de corazón por siempre y sin condición, en el 

Nombre de Jesús nuestro Señor.

Señor Jesús visita a quienes yo he ofendido; a quienes yo he herido, visítales con Tu Santo 

Espíritu; a quienes herí con palabras, con gestos, con actos, con ofensas, toca sus corazones y 

sánales; libérales, para que ellos también me puedan perdonar.

Padre Eterno, sáname y libérame de todo aquello que me ata, por no haberme aceptado así como 

soy, como nací: con mi sexo y mis rasgos físicos, con mis debilidades, con mis incapacidades, con 

mi carácter, con mi temperamento, con mi cobardía.

Te doy gracias Señor, por la liberación y sanación que tu me das ahora; gracias por Tu Amor, yo 

se que Tu estas aquí, que has tocado mi ser; Yo creo en tus promesas Jesús, son verdaderas; haz 

dicho “Todo lo que pidáis al Padre, en Mi Nombre, sea lo que fuere, yo lo haré”. En ti confío Padre 

Eterno, en ti confío Jesús y Espíritu Santo, te alabo Trinidad Santa, te exalto eternamente.

A ti María Santísima Madre Celestial, gracias, por ser mi Madre intercesora, mi compañía. Amén.

Oración De Esther

Oración De Esther (Ante una dificultad o pidiendo la protección para una Nación)

"Señor, Dios Rey Omnipotente, en tus manos están puestas todas las cosas; si quieres salvar a tu pueblo, nadie puede resistir a tu voluntad. Tu hiciste el cielo y la tierra y todo cuanto en ellos se contiene; Tú eres el dueño absoluto de todas las cosas; ¿quién podrá pues resistir a tu Majestad? Por tanto, Señor Dios de Abraham, ten misericordia de tu Pueblo porque nuestros enemigos quieren perdernos y exterminar tu herencia. Así Señor, no desprecies esta parte que redimiste con el precio de tu Sangre. Oye Señor nuestras oraciones; se favorable a nuestra suerte y haz que nuestro llanto se convierta en alegría, para que viviendo alabemos tu Santo Nombre y continuemos alabándolo eternamente". (Esther 4,17 ss) Padre Celestial, dígnate librarnos y guárdanos sanos, de todo poder, lazo, mentira y maldad de los espíritus del mal, por Cristo Nuestro Señor. Amén.

ORACION PIDIENDO LA SABIDURIA

(Sb 9, 1-11)

Padre Celestial y Señor de la Misericordia, que con tu Palabra hiciste todas las cosas y en tu Sabiduría formaste al ser humano, para que rigiese al mundo con santidad y justicia. Dame la sabiduría asistente de tu trono Y no me excluyas del número de tus hijos, Pues aunque uno sea perfecto entre los hombres, Sin tu sabiduría será estimado en nada. Contigo está la Sabiduría conocedora de tus obras, Que te asistió cuando hacías el mundo, Que conoce lo que te agrada Y lo que es conforme a tus mandamientos. Mándala desde tu Santo Cielo, Desde tu trono glorioso envíala Para que me asista en mis tareas Y venga yo a saber lo que te agrada. Porque ella conoce y entiende todas las cosas, Me guiará prudentemente en mis obras Y me guardará en su esplendor.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo…

ORACIÓN A LA SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA

Bajo tu amparo nos acogemos, santa Madre de Dios; no deseches las oraciones que te dirigimos en nuestras necesidades, antes bien líbranos siempre de todo peligro, ¡oh Virgen gloriosa y bendita!
Amén.


Oración de Protección

ORACION DE PROTECCIÓN

Por la Señal de la Santa Cruz…Amén.
Yo me coloco en la presencia de Jesucristo y me someto a su señorío. Me pongo “la armadura de Dios, para que en el día malo pueda resistir y permanecer firme a pesar de todo”. (Ef.6, 10-11). Me mantengo firme; tomo “la verdad como cinturón, la justicia como coraza”. (Ef.6, 14). Yo llevo el escudo de la fe; así podre atajar las flechas incendiarias de los ángeles caídos (Ef.6, 16). Acepto “la salvación y la espada del Espíritu Santo o sea la Palabra de Dios” (Ef. 6, 17). Me calzo las sandalias del Divino Maestro para anunciar el Evangelio de la paz y me coloco la Corona de Espinas como casco.

En el Nombre Poderoso de Nuestro Señor Jesucristo, yo clamo humildemente su Preciosísima Sangre sobre mí, sobre este lugar; en el aire, la atmósfera, el agua, el fuego, la tierra, lo subterráneo, los abismos, el bajo mundo y todos sus frutos a mi alrededor. Sello en la Preciosa Sangre de Jesucristo, mi alma, mi espíritu, mi mente y mi cuerpo, mi pasado, presente y futuro; todo lo que soy, lo que hago, lo que tengo; sello el Norte, el Sur, el Oriente y el Occidente, la puerta de los abismos, lo alto y lo profundo, lo ancho y lo largo, este lugar y a todos los presentes, mi familia y asociados, nuestros lugares, posesiones y fuentes de ayuda en la Sangre de Jesús.
Amén.
Padre Nuestro que estás en el Cielo…

VEN CREADOR ESPIRITU

Ven Creador Espíritu de los tuyos la mente a visitar, a encender en tu amor los corazones, que de la nada te gustó crear. Tú que eres Gran Consolador y Don Altísimo de Dios, Fuente viva y Amor, Fuego ardiente y Espiritual Unción. Tú, tan generoso en dádivas, Tú Poder de la diestra paternal; Tú Promesa magnifica del Padre, que el torpe labio viene a soltar. Con tu luz ilumina los sentidos, los afectos inflama con tu Amor; con tu fuerza invencible fortifica la corpórea flaqueza y corrupción. Lejos expulsa al pérfido enemigo, danos pronto tu Paz, Siendo Tú nuestro guía, toda culpa logremos evitar. Denos tu influjo conocer al Padre; denos también, al Hijo conocer, y en Ti, del Uno y Otro, Santo Espíritu, para siempre creer. A Dios Padre, alabanza, honor y gloria, con el Hijo, que un día resucitó, y a Ti, Abogado y Consuelo del cristiano, por los siglos ser rinda adoración. Amén


Oración de Protección

ORACIÓN DE PROTECCIÓN

La siguiente es una oración para pedir la protección Divina para nuestras almas, mentes, corazones y cuerpos; para la familia, los proyectos, los trabajos, bienes espirituales y materiales, impresa con las debidas licencias eclesiásticas en la Arquidiócesis de Medellin desde 1993.

Esta oración puede ser copiada o distribuida siempre que se conserve el texto sin quitar ni añadir nada. Puede también conseguirla en audio, escribiéndonos a Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. o Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. y además ayudará al sostenimiento y proyección de nuestras obras para que "Dios sea más conocido, amado y adorado, y más y mejor servido en nuestros hermanos".

 

Introducción

El mal no es sólo una deficiencia, sino una eficiencia. El maligno es un ser vivo, espiritual pervertido y pervertidor. Terrible realidad, misteriosa y pavorosa de la cual nos advierte San Pablo en su carta a los Efesios (6,10-17). Quien rehúsa reconocer la existencia de ese ser despreciable, se sale de la enseñanza bíblica y eclesiástica”…
(Pablo VI en su catequesis del 15 de Noviembre de 1.972 dedicada a exponer la doctrina sobre el demonio.)

Lo importante es estar en gracia de Dios y realizar la oración con fe, con frecuencia y estar en permanente complacencia a  nuestro Padre Celestial. Esta es la mejor forma de pisotear al enemigo. Quien complace a Dios fuetea al enemigo; quien agravia a Dios es el gozo del maligno.

Luis Duván Pérez Aguirre
Presbítero
Arquidiócesis de Ibagué

 

 

Oración de Protección

Por la Señal de la Santa Cruz…Amén.
(Debe hacerse con verdadera atención)

1. ENTREGA:
Yo me coloco en la presencia de Jesucristo y me someto a su señorío. Me pongo “la armadura de Dios, para que en el día malo pueda resistir y permanecer firme a pesar de todo”. (Ef.6, 10-11). Me mantengo firme; tomo “la verdad como cinturón, la justicia como coraza”. (Ef.6, 14). Yo llevo el escudo de la fe; así podre atajar las flechas incendiarias de los ángeles caídos (Ef.6, 16).
Acepto “la salvación y la espada del Espíritu Santo o sea la Palabra de Dios” (Ef. 6, 17). Me calzo las sandalias del Divino Maestro para anunciar el Evangelio de la paz y me coloco la Corona de Espinas como casco.

2. SELLAMIENTO: (Con la sangre de Jesús) 
En el Nombre Poderoso de Nuestro Señor Jesucristo, yo clamo humildemente su Preciosísima Sangre sobre mí, sobre este lugar; en el aire, la atmósfera, el agua, el fuego, la tierra, lo subterráneo, los abismos, el bajo mundo y todos sus frutos a mi alrededor. Sello en la Preciosa Sangre de Jesucristo, mi alma, mi espíritu, mi mente y mi cuerpo, mi pasado, presente y futuro; todo lo que soy, lo que hago, lo que tengo; sello el Norte, el Sur, el Oriente y el Occidente, la puerta de los abismos, lo alto y lo profundo, lo ancho y lo largo, este lugar y a todos los presentes, mi familia y asociados, nuestros lugares,  posesiones y fuentes de ayuda en la Sangre de Jesús. Amén.

Padre Nuestro que estás en el Cielo…

3. ATADURA: (Mc 3,27)
Oh Padre Celestial de ti procede toda bendición en el Cielo y la tierra.
En el Nombre de Nuestro Señor Jesucristo tu Bendito Hijo, por los misterios de su Encarnación, Pasión, Muerte, Resurrección y Ascensión al Cielo; por los méritos y el poder de sus Gloriosas llagas, de su Preciosísima Sangre, de sus azotes, de su corona de Espinas, de su clavos, de la lanza, de su Santa Cruz, de la soga y de su humildad, apoyado en su Divina Palabra, por la fuerza del Espíritu Santo y en virtud de mi Santo Bautismo: Encadeno, ato, amordazo, azoto, circundo, quemo, clavo, traspaso, ahogo y humillo; a todos y cada uno de los espíritus del mal que moren o influyan en mí y fuera de mí, en otra persona, en este lugar, en el aire, en la atmósfera, en el agua, en el fuego, en la tierra, en lo subterráneo, en los abismos y en el bajo mundo. También a los que estén en mis heridas emocionales; con sus correspondientes nombres, residuos, raíces, atributos y aspectos. (Mencione los malestares físicos, psicológicos,espirituales).
Encadeno, ato, aíslo, amordazo, azoto, circundo, quemo, clavo, traspaso, ahogo, y humillo, las potestades infernales que tengan autoridad sobre los espíritus malignos que estén oprimiéndome y a todos los emisarios de la sede satánica, para que no interfieran en ningún sentido; y a cualquier reunión de brujas, hechiceros, o adoradores de satanás que puedan estar presentes en alguna forma. Ligo las interrelaciones e interacciones; rompo las comunicaciones, relaciones y acciones entre los espíritus que estén allí.
En el nombre de Nuestro Señor Jesucristo, invoco a San Miguel Arcángel, San Gabriel, San Rafael y a todos los ángeles de Dios y con la intercesión de la Bienaventurada y siempre Virgen María, de San José, y de todos los Santos, les prohíbo a cualesquiera de los enemigos mencionados que se comuniquen conmigo, que se manifiesten en alguna forma o que hagan algo, excepto lo que yo ordeno en el Nombre Poderoso de Jesús. También les prohíbo a toda reunión de brujas, grupos satánicos o emisarios de sus asociados, súbditos a jefes, hacerme daño y vengarse de mí, de mi familia y de mis asociados, o causarle algún daño o herida a los trabajos, bienes espirituales y materiales, animales y cosas que tengamos; y así: encadenados, atados, amordazados, aislados, circundados, azotados, quemados, clavados, traspasados, ahogados y humillados, los envío a las sagradas plantas de Jesucristo para que Él disponga de ustedes y no vuelvan nunca a atormentarme. Esto lo hago en el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, Amén. (+)

4. ROMPIMIENTO DE PACTOS, SELLOS, CADENAS Y MALEFICIOS:
En nombre de la Santísima Trinidad: Padre, Hijo y Espíritu Santo, yo rompo, deshago, desbarato, pisoteo, disuelvo, aniquilo, invalido cualquier pacto, semipacto, sello, consagración, compromiso, reunión de brujas, maleficio, hechizo, maldición, magia, atadura trampa, artimaña, ardid, mentira, impedimento, obstáculo, decepción, división, diversión, distracción, fórmulas, cadenas espirituales, o influencia espiritual; también cualquier efecto satánico en las fuerzas de la naturaleza, engendros o gérmenes diabólicos, enfermedades del cuerpo, del alma, de la mente, y del espíritu, puestos en mi, en este lugar o en cualesquiera de mis familiares, asociados, lugares y cosas que tengamos o traídos a mi o adquiridos con satanás o con algún espíritu inmundo, consciente o inconscientemente por cualquier agente, por alguna persona o por mí mismo, a causa de mis propios errores y pecados, o que vengan conmigo, desde el momento de la concepción, desde el vientre materno, desde la niñez, o desde cualquier momento de la vida, y renuncio a todos los falsos beneficios recibidos por estos motivos. Si alguna cosa me ha sido enviada o hecha y no es de Nuestro Señor Jesucristo, en su Santo Nombre la devuelvo a quien me la envió, y pido al Padre Celestial que reemplace este maleficio, hechizo, maldición, etc., por una bendición, para que llegue así al hermano que quiso hacerme daño.
Yo me entrego a Jesucristo; me consagro completamente al Señor y al corazón Inmaculado de la Santísima Virgen María, y me sello con el Sello del Espíritu Santo.
En el nombre del Padre, del Hijo, del Espíritu Santo, Amén. (+)

ROMPIENDO CADENAS GENERACIONALES :
Coloco la Cruz de Nuestro Señor Jesucristo entre mi persona y entre todas mis generaciones y en mi árbol genealógico.
Yo ordeno en el Nombre de Jesucristo que no haya comunicación directa entre las generaciones. Toda comunicación será filtrada a través de la Preciosa Sangre de Nuestro Señor Jesucristo. Me entrego al ministerio del Espíritu Santo y recibo toda la verdad sobre la curación intergenérica.

Oh Padre Celestial: humildemente te suplico, por la intercesión de la Bienaventurada y siempre Virgen María, de los arcángeles, de los ángeles, y de todos los Santos que lo que yo, por medio de esta oración, ato en la tierra, quede atado en el Cielo, y lo que desato en la tierra quede desatado en el Cielo por siempre. Te lo ruego Padre Eterno por Cristo, con Cristo y en Cristo Nuestro Señor que contigo vive y reina en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos. Amén.

Gloria al Padre, gloria al Hijo y gloria al Espíritu Santo…Amén.


ORACIÓN DE PURIFICACIÓN
(Contra satanás y los ángeles rebeldes. Publicado por orden de S.S. León XIII)

En el nombre del Padre,  y del Hijo y del Espíritu Santo, Amén (+)

ORACIÓN A SAN MIGUEL ARCANGEL

Gloriosísimo príncipe de los ejércitos celestiales, San Miguel Arcángel; defiéndenos en el combate contra los principados y las potestades, contra los caudillos de las tinieblas del mundo, contra los espíritus malignos esparcidos en los aires (Ef.6, 10-12).
Ven en auxilio de los hombres que Dios hizo a su imagen y semejanza, y rescató a gran precio de la tiranía del demonio (Sab.2, 23-24 y 1 Co.6, 20). A te venera la Iglesia como su guardián y patrono. A ti confió el señor las almas redimidas para colocarlas en el sitio de la suprema felicidad.
Ruega pues al Dios de paz, que aplaste al demonio bajo nuestros pies, quitándole todo poder para retener cautivos a los hombres y hacer daño a la Iglesia.
Pon nuestras oraciones bajo la mirada del Altísimo a fin de que desciendan cuanto antes sobre nosotros las misericordias del señor, y sujeta al dragón, aquella antigua serpiente que es el diablo y satanás, para precipitarlo encadenado a los abismos, de manera que no pueda nunca más seducir a las naciones (Ap.20, 3).
En el Nombre de Jesucristo Dios y Señor nuestro, mediante la intercesión de la Inmaculada Virgen María, Madre de Dios, de San Miguel Arcángel, de los Santos apóstoles Pedro y Pablo y de todos los Santos y apoyado en la autoridad Sagrada de la Santa Iglesia, procedemos, con ánimo seguro, a rechazar los asaltos que la astucia del demonio mueve en contra de nosotros.

SALMO 67,1-3

“Levántate Dios y sean disipados tus enemigos, y huyan de tu presencia los que te aborrecen.
Desaparezcan como el humo, como se derrite la cera al calor del fuego, así perezcan los malvados ante Dios.” (+)
Y he aquí la Cruz del Señor, huyan poderes enemigos. “Venció el León de la Tribu de Judá, el Hijo de David”. (Ap.5, 5).
Venga a nosotros Señor; tu misericordia pues pusimos nuestra esperanza en Ti.
(Cada vez que se encuentre la señal de la cruz debe hacerse).
Los exorcizamos, espíritus de impureza, poderes satánicos, ataques del enemigo infernal, legiones y reuniones secretas diabólicas.
En el nombre y por virtud de Jesucristo (+) Nuestro Señor los arrancamos y expulsamos de la Iglesia de Dios, de las almas creadas a la imagen de Dios, y rescatadas por la Preciosa Sangre del Cordero Divino.(+)
No te atrevas más, pérfida serpiente, a engañar al género humano ni perseguir a la Iglesia de Dios, ni sacudir y pasar por la criba, como al trigo, a los elegidos de Dios.
Te lo manda Dios Altísimo (+) a quien por tu gran soberbia, aún pretendes asemejarte y cuya voluntad es que todos los hombres se salven y lleguen al conocimiento de la verdad (Tm.2, 4).
(+) Te la manda Dios Padre.
(+) Te lo manda Dios Hijo.
(+) Te lo manda Dios Espíritu Santo. 
(+) Te lo manda Cristo Verbo Eterno de Dios hecho Carne para que para salvar nuestra raza perdida por tu envidia, se humilló y fue obediente hasta la muerte (Fil 2, 8); que ha edificado su Iglesia sobre firme piedra prometiendo que las puertas del infierno no prevalecerán jamás contra ella, y que permanecerá con ella todos los días hasta la consumación de los siglos (Mt.16, 18.19).
Te lo manda la Santa señal de la Cruz (+) y la virtud de todos los misterios de la fe cristiana. (+)
Te lo manda el poder de la Excelsa Madre de Dios, la Virgen María (+) que desde el primer instante de su Inmaculada Concepción aplastó tu muy orgullosa cabeza por virtud de su humildad y pureza. (+)
Te lo manda la Fe de los Santos apóstoles Pedro y Pablo y la de los demás apóstoles. (+)
Te lo manda la sangre de los mártires y la piadosa intercesión de los santos y santas.
Así pues, despreciable dragón y toda la legión diabólica; te conjuro por Dios (+) vivo, por Dios (+) único y verdadero, por Dios (+) Santo, por el Dios que tanto amó al mundo, que llegó hasta darle su Hijo Unigénito, a fin de que todos los que creen en Él, no perezcan si no que tengan vida eterna (Jn.3, 14-15).
Cesa de engañar a las criaturas humanas y de brindarles el veneno de la condenación eterna.
Cesa de perjudicar a la Iglesia y de poner trabas a su libertad.
Huye de aquí satanás, inventor y maestro de todo engaño, enemigo de la salvación de los hombres.
Retrocede delante de Cristo, en quien nada has encontrado que se asemeje a tus obras; retrocede ante la Iglesia, una, Santa, Católica y Apostólica que Cristo mismo compró con su Sangre.

Humíllate bajo la poderosa mano de Dios, tiembla y desaparece ante la invocación, hecha por nosotros, del Santo y Majestuoso Nombre de Jesús, ante el cual se estremecen los infiernos, a quien están sometidas las virtudes de los Cielos, las potestades y las Dominaciones, a quien Querubines y Serafines alaban sin cesar en sus cánticos diciendo: “Santo, Santo, Santo, es el Señor Dios del universo, llenos están el Cielo y la tierra de su Gloria, hosanna en el Cielo. Bendito el que viene en el nombre del Señor, hosanna en el Cielo”.

Señor escucha mi plegaria y mi clamor llegue hasta ti.

ORACIÓN

"Padre Celestial Rey Omnipotente, en tus manos están puestas todas las cosas; si quieres salvar a tu pueblo, nadie puede resistir a tu voluntad.

Tu hiciste el Cielo y la tierra y todo cuanto en ellos se contiene; Tú eres el dueño absoluto de todas las cosas; ¿Quién podrá pues resistir a tu Majestad? Por tanto, Señor Dios de Abrahám, ten Misericordia de tu Pueblo porque nuestros enemigos quieren perdernos y exterminar tu herencia. Así Señor, no desprecies esta parte que redimiste con el precio de tu Sangre. Oye Señor nuestras oraciones; se favorable a nuestra suerte y haz que nuestro llanto se convierta en alegría, para que viviendo alabemos tu Santo Nombre y continuemos alabándolo eternamente". (Esther 4,17 ss)

Padre Celestial, dígnate librarnos y guárdanos sanos, de todo poder, lazo, mentira y maldad de los espíritus del mal, por Cristo Nuestro Señor. Amén.

(Para terminar se ora el Avemaría: Dios te salve María llena eres de gracia...)