SANTO ROSARIO

 

EL SANTO ROSARIO

¿Por qué se debe rezar el Santo Rosario?

“La familia que reza unida, permanece unida”

Las diferentes advocaciones de la Virgen, se han referido al rezo diario del Santo Rosario en las sagradas familias, aquí tenemos la protección de María santísima. La historia cuenta que en el año 1208, María, la Madre de Dios, instruyó personalmente a Santo Domingo, a través de una visión, de cómo rezar el Rosario y le dijo que propagara esta devoción a todas las naciones y la utilizara como “arma poderosa” en contra de los enemigos de la Fe. Se ora a la Madre de Dios, en acción de gracias por los favores recibidos, se pide por alguna necesidad, o por el alma de un ser querido; debemos  rezar también por la conversión de los pecadores. Cabe destacar que no hay que rezarlo por rezarlo, hay que meditarlo, hay que sentir cada palabra que se dice en las oraciones: Ave María y Padre Nuestro.

¿Qué Gracias obtengo por el rezo diario del Santo Rosario?

La virgen María hizo a Santo Domingo 15 promesas para aquellos que acostumbren al Santo Rosario diario, unas de ellas son: recibir cualquier gracia que se pida; tendrá protección y grandiosos beneficios, se librará del vicio, se librará de los pecados, hará que germinen las virtudes, las almas no perecerán,  no serán oprimidos por la desgracia, se convertirán, no morirán sin los sacramentos y muchas bendiciones de nuestra venerada Madre. Así que lo invitamos a que practique la devoción al Santo Rosario, para que se haga merecedor de las bondades y del amor de María Madre de Dios.

¿Cómo se empieza a rezar el Santo Rosario?

Señal de la cruz: Por la señal de la Santa Cruz †, de nuestros enemigos †, líbranos Señor Dios nuestro †.

ACTO DE CONTRICCION:

Es importante a la hora de iniciar el Santo Rosario, que reconozcamos nuestros pecados y le pidamos a Dios que nos aparte las tentaciones……

Jesús, mi Señor y Redentor: Yo me arrepiento de todo corazón, de todos los pecados que he cometido hasta hoy; y me pesa de todo corazón porque con ellos he ofendido a Dios tan bueno. Propongo humildemente no volver a pecar y confió en que, por tu infinita Misericordia, me has de conceder el perdón de mis culpas y me has de llevar a la vida eterna.  AMEN.

En cada cuenta grande se reza un Padre Nuestro (1 por cada misterio)

PADRE NUESTRO

Padre Nuestro, que estas en el Cielo, Santificado sea tu Nombre, venga a nosotros tu Reino, hágase tu voluntad en la tierra como en el Cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden, no nos dejes caer en tentación y líbranos del mal. AMEN.

En cada cuenta pequeña se reza el Ave María. (10 por cada Misterio)

AVE MARÍA

Dios te salve María; llena eres de gracia, el Señor es contigo; Bendita eres entre todas las mujeres y Bendito es el  fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. AMEN.

Al terminar cada misterio se reza el Gloria:

GLORIA

Gloria al Padre, gloria al Hijo y gloria al Espíritu Santo, Como era en el principio, ahora y siempre por los siglos de los siglos… AMEN.

JACULATORIAS

María, Madre de Gracia, Madre de Piedad y Madre de Misericordia, en la vida y en la muerte, ampáranos gran señora.

Oh, Jesús mío perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno y lleva al cielo a todas las almas, especialmente las más necesitadas de tu infinita Misericordia.

Al finalizar se reza “Dios te Salve” y se concluye con el Credo.

CREDO

Creo en Dios, Padre Todopoderoso, Creador del Cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo su único Hijo, Nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de la Santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado, descendió a los infiernos, al tercer día resucitó entre los muertos; subió a los cielos y esta sentado a la derecha de Dios Padre Todopoderoso. Desde allí a de venir a juzgar a vivos y muertos. Creo en el Espíritu Santo, la Santa Iglesia Católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna. AMEN.

LOS MISTERIOS

Es muy importante que no solo leamos los misterios aquí contemplados, es necesario  que se tenga a la mano la Sagrada Biblia y  con ella nos dispongamos a meditar, lo que se nos dice en cada misterio, reflexionándolo, haciéndonos participes de cada uno.

Misterios Gozosos (lunes y sábados)

1. La Anunciación del Hijo de Dios. -Lc.26-38

2. La Visita de María a su prima Santa Isabel. -Lc.1, 39-45

3. El Nacimiento de Jesús. – Jn 1,14

4. La Presentación del Niño Jesús en el templo. – Lc. 2, 22-35

5. La Pérdida y hallazgo del Niño Jesús en el templo. Lc. 1, 42-52

Misterios Dolorosos (martes y viernes)

1. La Agonía de Jesús en el huerto. – Mt. 26, 40-41

2. La Flagelación de nuestro Señor Jesucristo. –Jn 19, 1-14

3. La Coronación de espinas.- Jn 19, 1-4

4. Jesús carga la cruz. – Jn 19, 16-17

5. La Crucifixión de Nuestro Señor Jesucristo. – Lc. 23, 33-34

Misterios Gloriosos (miércoles y Domingos)

1. La Resurrección de Nuestro Señor Jesucristo. –Lc. 1, 26-38

2. La Ascensión del Nuestro Señor al Cielo. – Mc, 16-19

3. La Venida del Espíritu Santo.- Hch. 2,4

4. La Asunción de la Virgen María. -Salmos 45,14

5. La Coronación de la Virgen María.- Ap. 12,1

Misterios Luminosos (jueves)

1. El Bautismo de Jesús en el Jordán. –Mc. 1, 9-10

2. La Autorrevelación de Jesús en las bodas de Canaán. – Jn. 2, 1-12

3. El Anuncio del Reino de Dios invitando a la conversión. Mc 1, 14-15

4. La transfiguración de Jesús en el monte Tabor. –Lc 9, 28-35

5. La institución de la Eucaristía.- Jn 6, 53-54

Acompañemos el rezo del Santo Rosario, con una buena confesión, con participación de la Santa Misa todos los Domingos, haciendo obras de caridad, leyendo y reflexionando las Sagradas Escrituras y alejándonos del pecado.

 

Pbro. Luis Duván Pérez Aguirre

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