La imagen de la Divina Misericordia-Su origen

La imagen de la Divina Misericordia es ampliamente difundida y pocos conocen el origen de esta bella imagen, a continuación presentamos una pequeña descripción de su origen.

 
Jesús se presentó en muchas ocasiones a una religiosa polaca llamada Faustina Kowalska, y Él mismo mandó que se pintara esta imagen, como se puede leer en su diario “Pinta una imagen según el modelo que ves, con la firma: Jesús, en Ti confío. Yo deseo que esta imagen sea venerada, primero en esta capilla y luego en el mundo entero. (47 Diario de Sor Faustina) Jesús se presentó con una túnica blanca y con la mano derecha alzada en señal de bendición, la otra sobre s pecho señalaba su corazón del que salían dos rayos intensos de luz uno rojo y otro pálido.
 
Significado de los rayos
Jesús explicó su significado: “Los dos rayos denotan Sangre y Agua, el rayo pálido representa el Agua que justifica a las almas. El rayo rojo representa la Sangre que es vida para las almas. Estos dos rayos brotaron de lo más profundo de Mi misericordia cuando Mi corazón agonizante fue abierto por una lanza en la Cruz” y continúa explicando “Estos rayos escudan a las almas de la ira de Mi Padre. Feliz aquel que viva a su sombra, porque la mano justa de Dios no lo alcanzará” (299). Con estas palabras Jesús nos invita a acercarnos a esta imagen estando dispuestos a recibir la Misericordia infinita de Dios, siendo bañados por sus rayos de Sangre y Agua, más adelante dirá a Sor Faustina : “Deja  que los rayos de gracia entren a tu alma; ellos te traerán luz, calor y vida” (1486).
 
El Recipiente
Jesús pone esta imagen como un recipiente en  el que las personas se acercarán para recibir las gracias de la Fuente de la Divina Misericordia “Ese recipiente es esta imagen con la firma: Jesús en Ti confío”(327). También  dice “Por medio de esta imagen yo concederé muchas gracias a las almas, así que permite que cada alma tenga acceso a ella” (570) por lo que es importante tener esta imagen en nuestra casa, en nuestro trabajo, regalarla y difundirla para que todas las personas la conozcan y la veneren. Además Jesús acompañó estas palabras con una promesa: “Prometo que el alma que venere esta imagen no perecerá, también prometo victoria sobre sus enemigos aquí en la tierra, especialmente a la hora de su muerte. Yo mismo los defenderé como Mi propia gloria” (48) dándonos una ayuda para combatir a nuestros enemigos del alma y alcanzar la Vida Eterna.
 
Otro detalle que Jesús procura en esta imagen es su rostro diciéndole a Sor Faustina ““Mi mirada en esta imagen es igual a Mi mirada en la Cruz” (326), cada vez que estemos ante la imagen de la Divina Misericordia recordemos que Jesús padeció por nosotros en la Cruz y por su Sacrificio de Amor encontramos el perdón de nuestros pecados.
 
La Elaboración
Sor Faustina y el Padre Sopocko, su confesor, encargaron al pintor Eugenio Kazimirowski  hacer el cuadro en la ciudad de Vilnus, Lituania, pues este era el lugar donde se encontraba Sor Faustina cuando Jesús le hizo la petición de la imagen, el cuadro fue pintando durante unos seis meses y Sor Faustina estuvo pendiente de su elaboración dando indicaciones y detalles del aspecto del cuadro.
 
Una vez terminado Sor Faustina lloraba desconsolada pues esa imagen no retrataba la belleza de Jesús, aunque era muy parecida a su imagen en persona, no lograba mostrar la hermosura de Jesús, y se preguntaba ¿Quién te pintará tan bello como eres? entonces Nuestro Señor le dice “No es en la belleza del color, ni en el pincel que se encuentra la grandeza de esta imagen, sino en Mi gracia” (313).
 
 
 
La imagen puesta al inicio del artículo corresponde al primer cuadro que se conoce de Jesús Misericordioso y fue el único que Sor Faustina conoció y aprobó, por lo tanto es la imagen más parecida a Jesús y aunque no retrata su Gracia y su gran Hermosura nos da una idea cercana de su aspecto. La pintura original se venera hoy en día en el Santuario de la Divina Misericordia en Vilnus y para conocer más detalles se puede encontrar en la página oficial . http://www.misericordia-divina.com/primer-cuadro-de-jesus-misericordioso.htm
 
De este cuadro se han hecho otras versiones como la que se venera en el Santuario de la Misericordia en Polonia ampliamente conocida en todo el mundo que fue pintado 5 años después de la muerte de Sor Faustina por el artista Adolfo Hyla y otras realizadas posteriormente, recordemos que lo importante no es la imagen en sí sino las gracias que el Señor nos dará a través de ella.
 

El poder de la oración ante la imagen: el caso de la mujer judía

(Tomado textualmente del diario de Sor Faustina)

El día de hoy es para mí excepcional, a pesar de haber sufrido tanto, mi alma está inundada de un gran gozo.  En la habitación aislada contigua a la mía, había una judía gravemente enferma; hace tres días fui a visitarla, sentí un dolor en mi alma al pensar que moriría en poco tiempo y que la gracia del bautismo no lavaría su alma.  Hablé con la hermana que la cuidaba de administrarle el santo bautismo al acercarse el último momento.  Pero existía esa dificultad de que siempre había judíos a su lado.  Sin embargo, sentí en el alma la inspiración de rogar delante de la imagen que Jesús me había ordenado pintar.  
 
Tengo un folleto en cuya cubierta figura la reproducción de la Imagen de la Divina Misericordia.  Y le dije al Señor: "Jesús, Tú Mismo me has dicho que concederás muchas gracias a través de esta imagen, por eso Te pido la gracia del santo bautismo para esta judía; no importa quién la bautice con tal de que sea bautizada".  Después de estas palabras fui extrañamente tranquilizada y tenía la certeza absoluta de que el agua del santo bautismo fluiría sobre su alma a pesar de las dificultades.  Y durante la noche, cuando ella estaba muy débil, me levanté tres veces para estar con ella y esperar el momento oportuno para alcanzarle esta gracia.  
 
Por la mañana daba la impresión de sentirse mejor.  Por la tarde empezó a acercarse el último momento; la hermana que la asistía dijo que sería difícil administrarle aquella gracia porque estaban junto a ella. Y llegó el momento cuando la enferma empezó a perder el conocimiento, pues algunos comenzaron a correr para buscar al médico y los demás en otras direcciones para salvar a la enferma y sucedió que la enferma se quedó sola y la hermana que la cuidaba la bautizó. 
 
 Y antes de que todos volvieran, su alma se había vuelto bella, adornada de la gracia de Dios y expiró en seguida.  La agonía duró poco tiempo, fue como si se hubiera dormido.  De repente vi a su alma de una belleza admirable entrando en el cielo.  Oh, que bella es el alma en la gracia santificante; el gozo dominó mi alma por haber obtenido delante de la imagen una gracia tan grande para aquella alma. (394)