LA EUCARISTIA

           
 
Muy de madrugada fue María Magdalena al sepulcro.
El amor la hace correr presurosa, busca el cuerpo de Jesús a quien llama:

"EL Amor de mi Alma".

Debe existir en nosotros similitud; tanto más, cuanto sabemos que Jesús está vivo en la Eucaristía,  y buscarlo con afán y con amor.
 
Cuando Jesús ve esa fidelidad y amor, sale al encuentro de María Magdalena y permite que se abrace a sus pies y a nosotros nos permite hacernos Sagrarios Vivos.
 
A la Magdalena le encomienda una misión: Vaya comunique que estoy vivo, “que vayan a Galilea que allí Me verán”.
La vida del cristiano debe girar en torno a la Eucaristía, como los planetas alrededor del sol. Si un planeta se sale de su órbita será su caos y destrucción y también afecta a quienes tropiecen con el.
Quien vive verdaderamente la Eucaristía, manifiesta una fe auténtica; lo contrario, manifiesta la debilidad de la fe.
 
Luis Duván Pérez Aguirre Pbro.
Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.
 
 
La imagen contenida en este artículo esta registrada bajo la licencia Creative Commons; Reconocimiento-Nocomercial.
de la página web: http://uncatolico.com/imagenes-catolicas/galeria/page/32