Bodas- Matrimonio

   

 

Para que una relación matrimonial perdure, hay que tener en cuenta la primacía de la gracia.

“Sin mi nada pueden hacer. Yo soy la cepa ustedes son las ramas”, dice el Señor. ¿Qué pasaría si se tuvieran en cuenta todos los detalles para una construcción y nos las bases?

Los esposos que cumplen bodas matrimoniales conmemoran una unión  que fue bendecida por nuestro Padre Celestial, porque así lo pidieron y que, a pesar de todas las dificultades que han sorteado, su testimonio se constituye en alabanza y gloria al ser que un día les dió la vida y les unió para que a través de su amor trajesen al mundo el fruto del amor y prolongación de sus vidas..
 
En la base de esta experiencia matrimonial, que perdura en el tiempo, debe estar, indudablemente el sólido fundamento de Jesús y de María Santísima.
 
“Sin Mí, nada pueden hacer”.
Dichosa fue aquella pareja a cuya boda asistieron Jesús y María en Caná de Galilea, pues seguramente siguieron contando con su amistad. También hoy María dice: les falta el vino del amor, de la paciencia, del perdón, de la alegría.
Para que un matrimonio sea perdurable, el secreto de sabiduría será vivir con Jesús y con María.
 
Puede en 50 años desaparecer un río, o mantenerse  y aún acrecentarse su caudal y fuerza. Depende  del cuidado.
Que Dios bendiga tu unión matrimonial y te de sabiduría para mantenerlo perdurable en la fidelidad y en el amor.
 
Luis Duván Pérez Aguirre Pbro.
Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.
 
La imagen contenida este artículo esta registrada bajo la licencia Creative Commons: Reconocimiento- Nocomercial, extraida de la página web:http://uncatolico.com/imagenes-catolicas/galeria/page/12