Persecución

 

“Bendigan a los que los persiguen, oren por ellos, ámenlos”.
 
Fíjense en la persecución que tiene que soportar todo auténtico discípulo de Jesús, Jesús hace unas advertencias, da unas recomendaciones, e invita a no tener miedo.
Proclamen el mensaje completo y con claridad pues puede surgir la tentación de esconderse o de desteñirse. No tengan miedo; para los discípulos fieles viene una vida de gozo para su alma, y este no tendrá fin. No les puede suceder más de lo que le sucedió al Maestro. El discípulo no es más. La vivencia de la autentica fe, lleva al compromiso, a una forma de vivir acorde con lo que Dios quiere y que incomoda a los enemigos  del Reino de Dios.
 
Cuando la más violenta y larga persecución se desató contra la Iglesia Primitiva, ella no se desanimó ni se volvió tibia sino que su testimonio fué coherente con la fe. “Mira Señor cómo nos persiguen. Danos fuerza para seguir anunciando tu Evangelio mientras tu realizas signos y prodigios con la luz de tu Santo Espíritu”.
Estas sencillas reflexiones que hacemos, deben servir de inspiración y de aliento para quienes hoy están siendo llamados a un testimonio difícil y doloroso por la fidelidad a Nuestro Padre Celestial, por la vivencia de la verdadera fe.
Hay que estar muy atentos para no caer en la tentación del desaliento o de responder con violencia; para saber sacar provecho de la adversidad. Mi enemigo me acerca a Dios si yo quiero; inclusive si llegan a darnos muerte, nos acercan plena y definitivamente.   “ Bendigan a los que los persiguen.”.
 
Luis Duván Pérez Aguirre Pbro.
Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.
 
La imagen contenida en este articulo esta registrada bajo la licencia Craetive Commons: Reconocimiento- Nocomercial.
extraida de la página web: http://uncatolico.com/imagenes-catolicas/galeria/page/28