Así, en el caminar por la vida también hay caminos difíciles, pero perfectamente transitables, si vamos a la luz de Nuestro Padre Celestial.
¿Y que es caminar en la Luz de Nuestro Padre Celestial?
“Lámpara es tu Palabra para mis pasos, luz en mi sendero lo juro y lo cumpliré, guardaré tus justos Mandamientos”. Así, estarán amparados por la luz, al Amor de Dios. Muchas personas transitan caminos en la oscuridad como sin Dios, sin luz con una vida de pecado llenos de inquietud. Oscuridad es signo de angustia, de temor, de frío, en la oscuridad se pierde el camino, no se puede avanzar con seguridad; la luz en cambio es signo de alegría, de paz, de seguridad, de poder avanzar, de romper el frío. Perder   el camino, es trajinar en  el pecado; no hay que abandonar: la oración, los Mandamientos, la Palabra, la vivencia de los Sacramentos, con frecuencia y con fervor;  la pureza de corazón y el ocupar la mente en lo que agrada a Dios, son también camino de luz.
 
 
Luis Duvan Pérez Aguirre Pbro.
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