Oración de Protección

ORACION DE PROTECCIÓN

Por la Señal de la Santa Cruz…Amén.
Yo me coloco en la presencia de Jesucristo y me someto a su señorío. Me pongo “la armadura de Dios, para que en el día malo pueda resistir y permanecer firme a pesar de todo”. (Ef.6, 10-11). Me mantengo firme; tomo “la verdad como cinturón, la justicia como coraza”. (Ef.6, 14). Yo llevo el escudo de la fe; así podre atajar las flechas incendiarias de los ángeles caídos (Ef.6, 16). Acepto “la salvación y la espada del Espíritu Santo o sea la Palabra de Dios” (Ef. 6, 17). Me calzo las sandalias del Divino Maestro para anunciar el Evangelio de la paz y me coloco la Corona de Espinas como casco.

En el Nombre Poderoso de Nuestro Señor Jesucristo, yo clamo humildemente su Preciosísima Sangre sobre mí, sobre este lugar; en el aire, la atmósfera, el agua, el fuego, la tierra, lo subterráneo, los abismos, el bajo mundo y todos sus frutos a mi alrededor. Sello en la Preciosa Sangre de Jesucristo, mi alma, mi espíritu, mi mente y mi cuerpo, mi pasado, presente y futuro; todo lo que soy, lo que hago, lo que tengo; sello el Norte, el Sur, el Oriente y el Occidente, la puerta de los abismos, lo alto y lo profundo, lo ancho y lo largo, este lugar y a todos los presentes, mi familia y asociados, nuestros lugares, posesiones y fuentes de ayuda en la Sangre de Jesús.
Amén.
Padre Nuestro que estás en el Cielo…

VEN CREADOR ESPIRITU

Ven Creador Espíritu de los tuyos la mente a visitar, a encender en tu amor los corazones, que de la nada te gustó crear. Tú que eres Gran Consolador y Don Altísimo de Dios, Fuente viva y Amor, Fuego ardiente y Espiritual Unción. Tú, tan generoso en dádivas, Tú Poder de la diestra paternal; Tú Promesa magnifica del Padre, que el torpe labio viene a soltar. Con tu luz ilumina los sentidos, los afectos inflama con tu Amor; con tu fuerza invencible fortifica la corpórea flaqueza y corrupción. Lejos expulsa al pérfido enemigo, danos pronto tu Paz, Siendo Tú nuestro guía, toda culpa logremos evitar. Denos tu influjo conocer al Padre; denos también, al Hijo conocer, y en Ti, del Uno y Otro, Santo Espíritu, para siempre creer. A Dios Padre, alabanza, honor y gloria, con el Hijo, que un día resucitó, y a Ti, Abogado y Consuelo del cristiano, por los siglos ser rinda adoración. Amén