Velar - Vigilar

 

Algunas empresas contratan vigilantes para cuidar pertenencias que son de valor y si el vigilante se descuida, se pueden perder aquellas riquezas.

Si para lo material hay vigilantes, con mayor razón nosotros hemos de cuidar nuestra alma y nuestra vida espiritual y esto se hace manteniendo un corazón puro, siendo obedientes a la Ley de DIOS y orando sin desfallecer.

Jesús habla muchas veces de este tema de la vigilancia. “Puesto que no se sabe ni el día ni la hora, estén preparados”, para que no sean sorprendidos.

El apóstol Pedro en una de sus cartas nos hace la recomendación: “Sean sobrios; estén despiertos. El enemigo de ustedes, el diablo, como león rugiente, ronda buscando a quien devorar. Resístanle firmes en la fe”.

De las formas que mayor oportunidad dan al enemigo son las supersticiones, adivinaciones, espiritismos, y graves pecados.

Velar y vigilar, para esto hay que estar atentos.

Hay muchos distractores que se convierten en tentaciones a través de los cuales el maligno quiere atacar: algunos programas de televisión o de radio, y el abandono de la oración.

Un portero de un equipo de futbol tiene que estar atento los 90 minutos para no ser goleado. No es suficiente con estar atento 80 u 88 minutos, sino todo el tiempo. Así mismo debe vivir el cristiano.

Un equipo debe hacer una buena campaña  completa o puede quedar descalificado.

Un atleta se prepara y es consciente de que debe tener disciplina, privaciones y además  esforzarse para obtener buenos resultados.

 

Luis Duván Pérez Aguirre Pbro.

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